Historia de los fijadores para el pelo: ¿Cuándo y cómo aparecieron?




¿Alguna vez te has preguntado desde cuándo se han usado fijadores para el pelo? La batalla frente a un pelo indomable no es un acontecimiento temporal. Si algo demuestra la historia antigua es que el desasosiego por causa del pelo ha sido profundamente latente en los círculos sociales en los cuales la imagen y la presencia física conectan con el estatus social de cada cultura y en cada tiempo. 

El primer fijador de la historia

Fascina saber que el primer fijador del que se tiene constancia pudiera constatarse justamente en el tiempo de los egipcios. 

Se han descubierto pelucas empleadas por las altas idiosincrasias, las cuales eran peinadas gracias el empleo de ceras de abejas, que era un fijador idéntico al que se empleaba para diseñar el peinado de las momias en su camino a la inmortalidad. 

En adelante, no se registran más tratamientos para la fijación del pelo sino hasta entrado el siglo XX, cuando nacieron los primeros fijadores comerciales.

El siglo XX, la etapa de descubrimiento de la fijación

Los primeros 25 años de esta centuria significaron una verdadera transformación de la química, potenciada por las situaciones bélicas y la proliferación del petróleo. Esto repercutió decisivamente en los sectores del trasporte, la limpieza y la belleza.

Los primeros geles aparecieron en los años veinte, como consecuencia de ensayos frustrados en el intento de alcanzar productos específicos para la piel.Concretamente los geles obtenidos gracias al petróleo maravillaron a quienes los crearon, ya que obtuvieron fijadores sensacionales para el pelo. 

Varias empresas químicas comercializaron esta fórmula para fabricar fijadores en el transcurso de los años treinta y cuarenta, promoviéndolos como productos esenciales para el cuidado del hombre. 

Donde se alcanzó mayor repercusión fue en la gran pantalla, gracias a actores tan mediáticos como Gary Grant, James Cagney o Clark Gable entre otros, ostentando peinados brillantes y muy cuidados en su forma. 

Ya en los años cincuenta los fijadores simbolizaban un complemento imprescindible entre los hombres de todo el mundo. Transcurridos estos años se dio paso a estilos más discretos y no tan brillantes, lo que provocó que los geles perdieran algo de influencia, sin embargo estos productos han continuado siendo esenciales entre los hombres hasta la actualidad. 

Después de los geles, llegaron las lacas para el pelo

Una vez más tuvo que suceder otra transformación científica suscitada por otro conflicto bélico. En esta ocasión se originó en el sector de los productos de gas, causando un empleo colectivo de pulverizadores. En los sectores de la belleza surgieron diversos productos, entre ellos la laca, designado igualmente a la fijación, sin embargo concedía una explosión de creatividad con una definición menos pegajosa y significativamente más natural entre los peinados de los hombres. 

En el surgir de las primeras lacas, éstas se erigieron como el artículo triunfador entre todas las mujeres de la época. Su versatilidad como producto permitía emplearlo en casi toda clase de peinado; desde un imposible recogido en los años cuarenta hasta la fijación del pelo más rebelde en los sesenta. 

En los años ochenta las lacas alcanzaron la cima de su esplendor debido a la moda de los cardados, es decir, peinados voluminosos que motivaron la venta masiva de lacas como ningún otro producto lo había hecho hasta la fecha. 

Actualmente la laca sigue siendo un producto imprescindible para el pelo entre hombres y mujeres y todo nos lleva a pensar que continuará siéndolo por muchos años más. 

Pronto te contaremos más en este blog sobre los distintos tipos de fijadores para el pelo y te ofreceremos más consejos para el cuidado de tu salud capilar. 

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