Motivos de la caída del pelo

Caída del cabello


Dentro de los motivos más populares que ocasionan la caída del pelo se distingue la alopecia androgenética, provocada por factores genéticos y que es, sin duda, la más frecuente entre los hombres. Sin embargo, existen otras razones que también influyen de manera significativa en la caída como pueden ser: una deficiente alimentación, numerosas enfermedades o incluso algunos hábitos o tratamientos.

Ciclo de vida del pelo

El ciclo de vida del pelo posee tres fases que se van aconteciendo a través del paso del tiempo. La fase de crecimiento, o anágena, es la de mayor duración y se prolonga entre 2 y 7 años. Dentro de esta fase el pelo aumenta su crecimiento 1 centímetro al mes (aproximadamente). Finalizada esta fase, la consiguiente es la de transición o catágena, en la cual el pelo suspende su crecimiento. Posterior a 21 días de espera, se presenta la última fase y definitiva llamada telógena o de reposo. Durante 90 días el pelo caerá, ya sea por motivos domésticos como son el uso frecuente de un peine o por su propio peso. Después de la caída natural del pelo, el ciclo se repite de nuevo y vuelve a empezar.

Legado genético y hormonas

Dos de los motivos más comunes de la temida alopecia androgenética son la herencia genética y la influencia de las hormonas. En infinidad de ocasiones se presentan al unísono: la metamorfosis hormonal por sí misma origina un proceso que desemboca en la inexorable caída del pelo; sin olvidarnos también que si la persona está inclinada genéticamente a padecer alopecia, las consecuencias de la mutación hormonal serán incluso más predominantes. La preocupante alopecia androgenética aflige a uno de cada tres hombres con edades superiores a los 21 años, no obstante ésta puede no ser perceptible hasta llegados los 40. Si profundizamos en la causa de los hombres, el proceso radica en la transformación de la testosterona en dihidrotestosterona (DHT), una hormona de menor influencia en la transformación física del hombre. En este caso, el pelo no obtiene el estímulo que recibía antes y como consecuencia se torna débil, fino y quebradizo, dando como resultado una caída inminente y por consiguiente la ausencia definitiva de su crecimiento.

Caída del cabello

Déficit en la alimentación

Para que el pelo esté sano requiere constantemente de proteínas, vitaminas A,B y C y minerales como son el hierro, el zinc o el manganeso que están dentro de otros muchos nutrientes beneficiosos para tener un pelo sano. Pese a que ciertas sustancias se producen en el propio cuerpo en proporciones óptimas, como son el manganeso, las demás deben de obtenerse por medio de la alimentación para incidir sobre los folículos pilosos. La insuficiencia de proteínas o de hierro limitan la posibilidad de poseer un pelo fuerte y grueso en vías de un pelo débil y fino.

Hábitos erróneos

Excederse en el uso indiscriminado de tintes industriales y otros elementos químicos que alteran la configuración molecular del pelo y el empleo constante de secadores, planchas y rizadores son razones que inevitablemente lesionan el pelo volviéndolo débil y quebradizo. Técnicamente estos usos nocivos no evidencian una caída del pelo de raíz, sin embargo, ocasionan que al cepillarlo de forma ocasional su naturaleza vital se torne débil y quebradiza provocando una caída más abundante y en mayor medida.

Enfermedades en el cuero cabelludo

El pelo puede padecer deterioro mediante dos sendas: un deterioro derivado del exterior, del ambiente que rodea al pelo, y un deterioro derivado del interior, de nuestro propio organismo. Al unir ambos riesgos, se multiplica exponencialmente la cantidad de enfermedades que puede padecer el folículo. Teniendo en cuenta la cantidad de agravios como la contaminación o el uso indiscriminado de productos de belleza con altos niveles de compuestos químicos, hay que añadir las enfermedades típicas de la dermis como son el liquen plano, el Síndrome de Graham- little, el lupus eritematoso cutáneo o esclerodermia, entre muchas que ,sin lugar a dudas, pueden perjudicar al cuero cabelludo. A parte de las enfermedades de la piel añadiremos otras que dañan completamente el pelo, como son la pseudopelada de Brocq, la foliculitis decalvante, la dermatitis pustulosa erosiva o la alopecia parvimaculata. También recordaremos las enfermedades que aunque no están conectadas directamente al problema de la caída del pelo, sus terribles consecuencias afectan colateralmente en su caída, entre ellas se encuentran la diabetes, tiroides, la anemia, colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn. Además de todo lo comunicado anteriormente, tenemos que mencionar tratamientos como la quimioterapia y la radioterapia cuyos efectos para el cuerpo ocasionan la caída del pelo, y en el caso de la quimioterapia, provoca una alopecia completamente reversible.

Si usted sufre de algún síntoma, no deje de acudir con un experto en la salud de su pelo para recibir un diagnóstico fiable y una solución ideal contra la pérdida capilar.

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