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La ansiedad y las alteraciones en las emociones interfieren en el crecimiento del pelo. Un pelo sano crece alrededor de un centímetro al mes, sin embargo, los estados de ánimo pueden influir en la velocidad con la que éste crece. Cuando estamos estresados existe la posibilidad de que se desencadene un deterioro en el crecimiento del pelo y provoque una caída temporal. El folículo capilar posee un ciclo que se divide en tres periodos: un periodo de desarrollo, uno de reposo y uno más de caída. En el momento en que experimentamos altos niveles de ansiedad las fases del pelo se aceleraran hasta llegar al periodo de desprendimiento. En este post hablaremos de la alopecia emocional y de las maneras en que podemos tratarla.

¿Qué es la alopecia emocional?
Está demostrado que en periodos de ansiedad y estrés, el pelo se torna frágil y quebradizo. Cuando el crecimiento y la caída de pelo son provocados por componentes emocionales como la inquietud, la ansiedad o el estrés, nos encontramos ante un caso de alopecia emocional. Ésta puede ser sufrida por personas de distintas edades y la pérdida se origina de manera paulatina y uniforme en un transcurso breve de tiempo.

¿Por qué se produce la alopecia emocional?
La caída del pelo y las alteraciones de su crecimiento pueden producirse por una mala alimentación, inclinación hereditaria, anemia ferropénica o por una propensión emocional a sufrir ansiedad o situaciones depresivas. Tras investigar la manera en que interfiere la ansiedad en nuestro organismo, se descubrió que existen receptores ubicados en los folículos capilares que liberan una hormona denominada corticotropina en los momentos de estrés. Cuando ésta sustancia es liberada en abundantes dosis, debilita el folículo y afecta el crecimiento del pelo. Es importante mencionar que, cuando el estrés desaparece, el pelo retorna a su crecimiento habitual. Lo más recomendable siempre es recurrir a una clínica experta en salud capilar para que puedan identificar la causa de la caída y dar una solución a tiempo.

¿Qué procedimientos existen para frenar la alopecia emocional?
Cuando se habla de alopecia emocional es importante identificar la razón que la crea. En la mayoría de los casos, la psicoterapia resulta efectiva, sin embargo, existen diversas disciplinas psicológicas tales como: técnicas de respiración, ejercicios de relajación y resolución de problemas. A continuación, enumeraremos algunos hábitos a tener en cuenta para llevar un equilibrio óptimo a nivel físico y psicológico:

Estandarizar una hora estable del sueño: Descansar un tiempo estimado de 8 horas al día, ayuda a disminuir la alopecia nerviosa.

Alimentación equilibrada: Una dieta sana es fundamental para reducir la ansiedad y los estragos que provocan la alopecia nerviosa.

Organizar nuestras actividades: Ordenar las prioridades y evitar aplazar nuestras actividades evita el agobio y ayuda a darle una resolución organizada a algunos conflictos. Esto disminuye los niveles de tensión, la frustración y el estrés.

Activar el cuerpo: Realizar ejercicio físico con regularidad, disminuye la ansiedad y aumenta la creación de endorfinas que son las encargadas de generar la felicidad, el placer y la euforia.



Si albergas la mínima duda de padecer un caso de alopecia emocional, recuerda que ofrecemos citas de valoración gratuitas para que un experto evalúe tu caso y pueda darte una solución efectiva para evitar la caída del pelo.

En Kaloni disponemos de expertos altamente cualificados y de tratamientos de vanguardia para ayudarte a recuperar tu pelo, tu confianza y tu imagen.

La ansiedad y las alteraciones en las emociones interfieren en el crecimiento del pelo. Un pelo sano crece alrededor de un centímetro al mes, sin embargo, los estados de ánimo pueden influir en la velocidad con la que éste crece. Cuando estamos estresados existe la posibilidad de que se desencadene un deterioro en el crecimiento del pelo y provoque una caída temporal. El folículo capilar posee un ciclo que se divide en tres periodos: un periodo de desarrollo, uno de reposo y uno más de caída. En el momento en que experimentamos altos niveles de ansiedad las fases del pelo se aceleraran hasta llegar al periodo de desprendimiento. En este post hablaremos de la alopecia emocional y de las maneras en que podemos tratarla.

¿Qué es la alopecia emocional?
Está demostrado que en periodos de ansiedad y estrés, el pelo se torna frágil y quebradizo. Cuando el crecimiento y la caída de pelo son provocados por componentes emocionales como la inquietud, la ansiedad o el estrés, nos encontramos ante un caso de alopecia emocional. Ésta puede ser sufrida por personas de distintas edades y la pérdida se origina de manera paulatina y uniforme en un transcurso breve de tiempo.

¿Por qué se produce la alopecia emocional?
La caída del pelo y las alteraciones de su crecimiento pueden producirse por una mala alimentación, inclinación hereditaria, anemia ferropénica o por una propensión emocional a sufrir ansiedad o situaciones depresivas. Tras investigar la manera en que interfiere la ansiedad en nuestro organismo, se descubrió que existen receptores ubicados en los folículos capilares que liberan una hormona denominada corticotropina en los momentos de estrés. Cuando ésta sustancia es liberada en abundantes dosis, debilita el folículo y afecta el crecimiento del pelo. Es importante mencionar que, cuando el estrés desaparece, el pelo retorna a su crecimiento habitual. Lo más recomendable siempre es recurrir a una clínica experta en salud capilar para que puedan identificar la causa de la caída y dar una solución a tiempo.

¿Qué procedimientos existen para frenar la alopecia emocional?
Cuando se habla de alopecia emocional es importante identificar la razón que la crea. En la mayoría de los casos, la psicoterapia resulta efectiva, sin embargo, existen diversas disciplinas psicológicas tales como: técnicas de respiración, ejercicios de relajación y resolución de problemas. A continuación, enumeraremos algunos hábitos a tener en cuenta para llevar un equilibrio óptimo a nivel físico y psicológico:

Estandarizar una hora estable del sueño: Descansar un tiempo estimado de 8 horas al día, ayuda a disminuir la alopecia nerviosa.

Alimentación equilibrada: Una dieta sana es fundamental para reducir la ansiedad y los estragos que provocan la alopecia nerviosa.

Organizar nuestras actividades: Ordenar las prioridades y evitar aplazar nuestras actividades evita el agobio y ayuda a darle una resolución organizada a algunos conflictos. Esto disminuye los niveles de tensión, la frustración y el estrés.

Activar el cuerpo: Realizar ejercicio físico con regularidad, disminuye la ansiedad y aumenta la creación de endorfinas que son las encargadas de generar la felicidad, el placer y la euforia.



Si albergas la mínima duda de padecer un caso de alopecia emocional, recuerda que ofrecemos citas de valoración gratuitas para que un experto evalúe tu caso y pueda darte una solución efectiva para evitar la caída del pelo.

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